Entre las tareas más complejas y densas, como escribir una monografía, coordinar una obra colectiva, escribir un capítulo para un libro o un artículo para una revista, todavía queda tiempo para llevar a cabo tareas de menor calado, como elaborar una entrada de un blog —propio o ajeno—, una columna de opinión en prensa o un breve artículo para retener alguna idea presumiblemente valiosa, sea esta desarrollada después o no.
La presente obra pretende, respecto de estos últimos tipos de trabajo, agrupar algunas de las más significativas del periodo 2017-2025. De esta forma se da continuidad, el tiempo vuela, a la primera recopilación Ensayos 2017-2007: Una década para un nuevo orden (El toro celeste, 2018, con prólogo de José M. Domínguez).
En esta ocasión, 72 artículos han sido seleccionados y agrupados en siete categorías, por orden cronológico en cada una de ellas: ética, bancos centrales, sistema financiero, mundo empresarial, pandemia, cultura y reseñas de libros. Diría que en realidad son cuatro los grandes bloques: la ética, la economía y el derecho, la pandemia como elemento que nos transformó por completo, y el mundo cultural que alimenta de veras nuestro interior.
Ahí se pueden encontrar contenidos de lo más variado, pero el hilo conductor acaso sea el dinero, en el sentido menos materialista y más amplio de elemento en torno al cual se articulan las relaciones políticas, sociales y económicas. Por eso, a veces un artículo se podría incluir en varias de las categorías mencionadas en el párrafo anterior, pero creo que con esta clasificación la obra se equilibra y se destacan los aspectos más notables de cada uno de ellos. Por ejemplo, el artículo sobre Juan Ramón Jiménez podría formar parte de la sección de cultura pero también de la de mundo empresarial (cómo se desarrolla la actividad naviera) o la del sistema financiero (cómo funciona una póliza de responsabilidad civil por daños a un pasajero).
En el título de esta obra también queda constancia del mercado y del ágora como punto de encuentro, genética e indisociablemente interconectado, de lo político y de lo económico (también de lo ético e incluso de lo religioso), como ya ocurría en las polis griegas o en las civitas romanas. La mención a una ciudad abierta se vincula directamente con Málaga, crisol de culturas que permite, desde lo local, evocar lo universal, como también se recoge en alguno de los artículos que forman parte de esta colección.
En un orden más personal, la preparación de la obra me ha servido para recordar caminos por los que dejé de transitar hace tiempo, deliberadamente o no, y para comenzar a vislumbrar otros que ya se verá a dónde conducen, si es que realmente uno puede mandar sobre lo sustantivo, que no es el camino sino el tiempo.
En esta línea, vemos cómo también algunos de los protagonistas de estas páginas, como el profesor Nuccio Ordine, al que nunca conocí personalmente, nos abandonaron prematuramente en estos años. Estas salidas inesperadas también se han visto salpicadas por retornos como el del presidente Trump, que igualmente se deja ver por estas páginas, en estos años extraños de desmoronamiento del multilateralismo y del globalismo —iniciado por Magallanes y Elcano— y de entrada en un verdadero terreno inexplorado. Mark Carney pasó desde donde lo dejamos, el Banco de Inglaterra y la promoción de la lucha contra el cambio climático, a las Naciones Unidas y después al cargo de máximo responsable del gobierno canadiense. Pablo Hernández de Cos promocionó del Banco de España al Banco de Pagos Internacionales, lo que creo que, por diversas razones, es una gran noticia. Aristóbulo de Juan se aproxima a los 100 años y publicó sus memorias en 2021 (año en el que falleció el financial serial killer Bernie Madoff). Son solo algunos nombres que pongo como ejemplo de lo que se puede encontrar en lo que sigue: las referencias podrían ser más cercanas y mucho más exhaustivas.
Es muy llamativo, pero en ninguno de estos 72 ensayos se trata sobre la inteligencia artificial (IA), ni esta desempeña un rol preponderante como aspecto accesorio, lo que no obedece a una decisión premeditada. Me alegro tanto de ello como de alguna errata que el posible lector pueda encontrar por estas páginas, porque se trata de un trabajo humano, sincero y artesanal.
Ligado igualmente a la IA, he decidido mantener todas las fuentes empleadas en los textos de origen, ya sea de manera intercalada o, en algún caso, al final de algunos trabajos breves pero con pretensiones algo más académicas. Este aspecto, el del respeto de las ideas ajenas, me sigue pareciendo esencial, por mucho que llegue un punto en el que realmente manejemos ideas que, con el tiempo, formen parte de un acervo de conocimiento común. En este aspecto, también me separo decididamente de una inteligencia artificial que moldeará el futuro pero que se debe cohonestar con las verdaderas ideas de origen, que son las de las personas.
A la editorial PoloSur le agradezco la oportunidad de permitirme agrupar estos 72 artículos, y la cuidada apariencia de la obra, trabajada primorosamente. Le deseo todos los éxitos en el arduo camino que acaba de emprender.
José M.ª López Jiménez
Málaga, Día de San Valentín de 2026
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