España como acreedor: la reestructuración de la deuda pública cubana

Tenemos interiorizado, con razón, que somos un país deudor. Sin embargo, aunque en mucha menor medida, también somos acreedores y tenemos nuestros deudores, lo que nos permite gozar, aunque sea puntualmente, de dicha posición de aparente preeminencia. Y somos acreedores, precisamente, de naciones con las que hemos mantenidos vínculos históricos Leer más