Maquiavelo, como estratega, no es ajeno a las finanzas. Por ejemplo, Luis Valls fue llamado el “Banquero Florentino” o “el Maquiavelo de la Banca”. El Diccionario de la RAE define “maquiavélico” como “astuto y engañoso, lo que nos parece, en cuanto al “engaño”, excesivo. Pero ahora no nos interesa el adjetivo, sino la propia persona del estadista florentino, a propósito de unas palabras pronunciadas por la responsable del MUS.

La Presidenta del MUS, la Sra. Nouy, ha realizado unas llamativas declaraciones a su paso por Madrid. Nos referimos al discurso titulado “Too much of a good thing? The need for consolidation in the European banking sector”, pronunciado en Madrid el 27 de septiembre de 2017, en el marco del VIII Financial Forum.

Aunque los banqueros deben ser cautos y discretos, la Presidenta del MUS los incita a ser valientes y a la acción, saliendo de los muros que les dan cobijo. Tras afirmar algo que la realidad parece contradecir, como es que la Unión Bancaria facilita las fusiones transfronterizas (nos remitimos a nuestro artículo “¿Concentraciones bancarias transfronterizas en la Unión Europea?”, Estrategia Financiera, nº 350, 2017), afirma lo siguiente:
“All that’s missing is brave banks that will set sail to explore and conquer this new territory”.
Se aprecia en su expresión un cierto gusto por Maquiavelo, que bajo la rúbrica X de “El Príncipe” (“De qué modo deben medirse las fuerzas de todos los principados”) escribe lo siguiente:
“Conviene tener, al examinar las clases de estos principados, otra consideración: es decir, si un príncipe tiene tan gran Estado que, en caso necesario, pueda regirse por sí mismo, o si tiene siempre necesidad del auxilio de otros. Y, para aclarar más este punto, digo que juzgo que pueden sostenerse por sí mismos los que por abundancia de hombres o de dinero puedan formar un ejército suficientemente poderoso como para dar batalla a cualquiera que llegase a atacarlos: y juzgo que tienen siempre necesidad de otros los que no pueden salir de campaña contra los enemigos, sino que se ven obligados a refugiarse dentro de sus muros y a guardarlos”.
En unos tiempos tan agitados, parece que se impone, también en las finanzas, la máxima atribuida a Vegecio que exacerba la competencia y la supervivencia de los más aptos: “si vis pacem, para bellum”.

José María López Jiménez

Especialista en regulación financiera. Doctor en Derecho

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